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Santos González, el hombre sensato que representa a la banca insensata

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El diario “El Mundo” publicó el viernes pasado, en el suplemento Su Vivienda, una entrevista a Santos González, presidente de la Asociación Hipotecaria Española. Lamentablemente, la entrevista no ha sido colgada en elmundo.es y sólo ha sido accesible a los lectores madrileños. Por otro lado, el mismo viernes el señor González sostuvo un encuentro digital en el mismo medio con los internautas, donde reprodujo algunas de las respuestas de la entrevista a preguntas de éstos.

Mi impresión es que el señor González conoce perfectamente la naturaleza del mercado hipotecario, y que es un hombre sensato. Responde con inteligencia y con mucha sinceridad (si exceptuamos una respuesta concreta que enseguida comentaré).

Por ejemplo, cuando le preguntan sobre tipos fijos y variables y evolución del euribor, responde lo siguiente: “la capacidad de endeudamiento hay que valorarla más en un escenario a medio y largo plazo de tipos entre el 4 y el 6%. Desde ese punto de vista recomiendo hipotecas a tipo fijo”. Con la misma sensatez, a la pregunta de si le parece conveniente endeudarse en divisas, responde “Nunca es bueno tener endeudamiento en divisas distinta de la que obtengo los ingresos. Las economías familiares nunca deben asumir el riesgo de diferencias de cambio.”

Es lo suficientemente prudente como para no afirmar que, con el actual proceso de reformas y recapitalización del sistema financiero, éste está a salvo. Se cura en salud con un “mientras no haya novedades”, o un “esperemos que no” (a la pregunta de si podría llegar el colapso del sistema).

Incluso nos da la clave para rechazar de plano la dación en pago en la coyuntura actual: “nuestro sistema financiero necesita nutrirse de capital en los mercados internacionales, por lo que precisa de la solvencia y fortaleza que le otorga el compromiso del deudor”; también que “nuestro sistema está sustentado en títulos que están en manos de los mercados internacionales y que nosotros hemos vendido con una determinada cobertura hipotecaria (…)”; “si desapareciera esa doble garantía el mercado se debilitaría y habría mucha más dificultad para acceder al crédito y éste sería mucho más caro”. En efecto, don Santos, fueron las entidades a las que Ud. representa las que, a mitad del ciclo alcista, abandonaron el tradicional equilibrio depósitos-préstamos de nuestro sistema financiero, para reclamar financiación extranjera. Esos terribles vencimientos que anualmente provocan pesadillas a los responsables de cajas y bancos. Menos mal que nuestro Estado (o sea, todos nosotros, incluidos los que están al borde de la ejecución) les avala una y otra vez para que sus representados consigan captar dinero en los mercados mayoristas  –a costa de detraer esa capacidad de financiación de los autónomos y pequeños empresarios: “todo por la banca”, debería poner en la casas-cuartel-.

En lo que, sin embargo, estoy absolutamente en desacuerdo, es en la afirmación de que el mercado hipotecario “funciona perfectamente bien en el 97,5% de las ocasiones” porque la morosidad es únicamente del 2,58%. La morosidad sólo es tan baja no ya no porque no quepa la dación en pago, sino porque la “pena” por incumplimiento del pago de la cuota consiste en la estigmatización de la persona de por vida; en esa responsabilidad que afecta a todos los bienes, presentes y futuros, del que ya no puede hacer frente a la cuota. La fuerte estructura familiar española (padres, hermanos, cuñados, etc., echando una mano) mantiene todavía baja la mora del sistema –ya veremos por cuanto tiempo-. El “divorcio” del banco sale muy caro: pierdes la vivienda y, además, has de pagar una “pensión” vitalicia que deja los ingresos familiares muy cerca del umbral de la supervivencia digna. ¿Eso es funcionar perfectamente? Tengo serias dudas.

También me sorprende que don Santos, en una parte de la entrevista, reclame la intervención del Estado para avalar la creación de un parque de viviendas en alquiler: ¿es que no es suficiente parque el brutal stock de viviendas disponible? ¿Por qué no da ejemplo la banca con sus docenas de miles?

Por otro lado, los sensatos consejos de don Santos acerca de los tipos fijos, contrastan extraordinariamente con la política crediticia de la banca. Y no sólo en los momentos del boom: actualmente, para descargar sus balances de activos, siguen fomentando tipos variables con diferenciales muy bajos y, de nuevo, sin exigir un mínimo de ahorro en el comprador –financian el 110% de la compra, para cubrir incluso los gastos e impuestos-.

Don Santos, fueron las entidades que Ud. representa, las que nos llevaron a esta situación. ¿Por qué no siguieron con la política tradicional de tipos fijos y plazos breves –que tan bien funciona en Francia y Alemania-? ¿Por qué nos llevaron a pagar el doble –por lo menos- de lo que hubiéramos pagado por una vivienda con el sistema tradicional? ¿Por qué fomentaron que las familias tengan que estar pendientes todos los meses del euribor? ¿Acaso no fue su política hipotecaria la que llevó a que nuestra economía se echara en brazos de la construcción como motor del crecimiento? ¿Cómo nos van a sacar de ésta –si es que piensan hacerlo-?

No cabe duda de que la dación en pago retroactiva tendría consecuencias dramáticas para sus representados en el corto plazo pero, ¿no ayudaría a limpiar el sistema?

Antes, ustedes corrían con el riesgo cambiario; a cambio, las familias aceptaban la responsabilidad personal por la deuda. Ahora, nos han trasladado ese riesgo –con el caramelo de tener acceso a más dinero- y, además, quieren que sigamos siendo responsables personalmente. Con el sistema tradicional y conservador de tipos fijos no estaríamos hablando ni de refinanciación en mercados internacionales, ni se habría puesto sobre la mesa la dación en pago. ¿No fue la banca la primera que cambió unilateralmente las reglas metiéndonos en este peligroso juego?

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comentarios
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1 admin, día

traslado este comentario llegado en Facebook: "He leido el articulo al completo y he leido tu articulo en tu blog "adios ladrillo adios". Aunque comienzas la segunda parte de tu articulo "En lo que, sin embargo, estoy absolutamente en desacuerdo", tengo la impresi ...ón de que vale para la primera parte tambien?. Tendria que preguntarse y preguntar a tantas personas a las que embarcaron, por que no recomendo entonces: "siempre es recomendable comprar casa cuando no se comprometa la estabilidad de la familia". en cuanto a tu artic muy certero y muy agudo."

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